Las memorias de Sonia Sotomayor en «My Beloved World» fueron un recordatorio refrescante de que el carácter es un componente fundamental del éxito.

Los padres de Sonia eran de Puerto Rico, donde tuvieron comienzos muy humildes en cada lado de la familia. Esta apreciación formó el carácter de Sonia desde una edad temprana. Aunque era naturalmente inteligente y decidida, fue su carácter lo que la llevó a donde está hoy. Sospecho que Dios también ha tenido Su mano sobre su vida.

Sonia tenía diabetes juvenil y se puso las inyecciones de insulina a sí misma desde los ocho años. Asistió a escuelas parroquiales para las que su madre trabajaba largas horas para pagar, mientras criaba a sus hijos como viuda y vivía en los proyectos. El padre de Sonia había sido alcohólico y murió cuando ella estaba en la escuela primaria.

Sonia tuvo un matrimonio durante unos años que terminó en divorcio. Ella nunca se volvió a casar ni tuvo hijos.

Aunque la discriminación podría ser parte de la vida, Sonia nunca dejó que la afectara. Se concentró en su educación y obtuvo un título universitario, la facultad de derecho, se convirtió en fiscal de distrito, juez y juez de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Nunca he prestado mucha atención ni he entendido la política y las noticias. No conozco su postura sobre varios temas. Puedo decir por sus memorias, que parece estar tranquila, tranquila y serena bajo presión, que es una característica que todos podríamos mejorar. Incluso cuando ha sido discriminada o insultada por una persona con prejuicios, ha sido la mejor persona al no devolver esas palabras. En cambio, usa la sabiduría para discernir las palabras adecuadas para abordar la situación.

Sin conocerla, desde estas memorias, respeto la gracia con la que ha usado en el transcurso de su vida. Ella es un modelo a seguir para cualquiera que esté dispuesto a tomar el camino de la sabiduría, en lugar de la locura. Aprendió a escuchar y elegir sabiamente sus palabras. Aunque encontró los obstáculos de la discriminación, llamó la atención de personas en el camino que vieron algo en ella.

Nunca sabes quién te está mirando. Puedes buscar las trampas de la riqueza material y la fama tomando atajos, o puedes mantenerte firme y concentrado, agradecido por tus bendiciones y trabajar duro y defender algo. Aquellos que buscan una gratificación temporal pueden obtener lo que buscan, sin siquiera considerar que puede haber algo mejor ahí fuera. Aquellos que aprecian y respetan la vida pueden quedar gratamente sorprendidos cuando se presente esa oportunidad única en la vida, como ser nombrados para la Corte Suprema. Bien por ti Sonia. Bien merecido.

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